Toda crisis contiene una pregunta que todavía no has sabido responder
Hay un instante muy concreto en toda crisis en el que el mundo tal y como lo conocías parece resquebrajarse.
Hay un instante muy concreto en toda crisis en el que el mundo tal y como lo conocías parece resquebrajarse.
Llegamos a una conversación, a una consulta o a ese diálogo silencioso con nosotros mismos convencidos de haber identificado el origen de nuestro malestar. Nos repetimos que el problema es no saber poner límites, que nuestra pareja ya no nos comprende o que hemos perdido el rumbo profesional. Construimos una explicación coherente, lógica y aparentemente incontestable.